lunes, diciembre 28, 2015

Nicolás Maduro, el último sacrificio de un revolucionario.

Acabo de enterarme de forma un tanto extraña (me lo dijo un pajarito), que Nicolás Maduro y el resto de la cúpula chavista, pondrán todo los fondos del Estado almacenados en cuentas personales, en Francia, Suiza, Inglaterra, Rusia y Bielorrusia al servicio del rescate de la revolución. Al parecer se trata de un plan maestro contratado a un grupo de programadores y urbanistas para actualizar a gran escala al país al siglo XXI, teniendo como prioridad la independencia alimentaria y la creación de nuevos aparatos productivos destinados a cubrir las necesidades básicas.

Así mismo me ha llegado que el gobierno de Maduro encausará todo el dinero del narcotráfico para la creación y mejora de todas las vías de comunicación, carreteras, vías ferroviarias y demás sistemas de transporte público, creando un gran red de autobuses que mantengan bien comunicado al país, al igual que el transporte de insumos y mercancías.

En el plan que ha venido a llamarse “Resistencia revolucionaria” el propósito del gobierno es dotar al país de la calidad de vida necesaria para que su proyecto continúe adelante y vencer una vez más a una oposición sin un plan verdaderamente efectivo y audaz que saque al país de la grave crisis en la que se encuentra.


Por cierto, feliz 28 de diciembre.