miércoles, diciembre 23, 2015

España frente al espejo venezolano.

Hasta ahora he mantenido mi posición respecto a no mojarme demasiado y no meter ruido sobre la cuestión del chavismo y España. Las condiciones en este país son lo suficientemente complejas como para no frivolizar demasiado con lo que ocurre. Sin embargo, a vista de los resultados de las elecciones y de estas rondas de negociación que amenazan con alianzas contra natura, me voy a mojar un poquito y decir lo que pienso como venezolano que lleva más de dos décadas viviendo en España. Aquí mis apuntes por si son de vuestro interés.

1) Lo más obvio. Gracias al resultado de las elecciones los españoles han podido constatar como miembros de esta gran tribu, que el bipartidismo no es monolítico y que a su vez se puede diluir en más agrupaciones generando un entorno más complicado y democrático.

2) De las posibles coaliciones en relación a la supuesta gobernabilidad, queda decir que no se puede obviar la visión moral y ética de los votantes de base y con raigambre ideológica, que pueden acabar viendo con muy malos ojos una alianza entre el PP-PSOE y Ciudadanos (cuando escribo esto Albert Rivera está realizando dicha propuesta).  Es preciso recordar el estado de ánimo de la ciudadanía venezolana cuando los abanderados de los partidos de oposición fueron literalmente traicionados por “los varones” para apoyar a Salas Römer en el año 98 y que precisamente esto trajo como consecuencia un voto de castigo masivo que llevó al poder a Chávez.

3) Déjense de gilipolleces, ni Venezuela está tan atrasada ni España es tan del primer mundo. Mucho tienen que aprender los españoles de nuestra república y del ejercicio democrático, lo digo sin prepotencia, cosa que bien se ha completado en lo últimos años con aportes de decanos, profesores, activistas y políticos de diferentes partes del mundo, incluida España. No todo lo que ha hecho Chávez fue malo. La carta magna, con sus errores que seguro que los tiene, posee grandes aciertos que prometen al menos en el papel, garantías para una mayor democracia. El problema es que el chavismo que la dio a luz es quien se empeña en matarla, pero a la carta magna no le falta nada. A parte de robar y permitir el saqueo generalizado, también introdujo la posibilidad del referéndum revocatorio, figura que la propia oposición venezolana puede utilizar si el gobierno no impone por la fuerza estrategias de sabotaje del aparato institucional para revertir el resultado de las elecciones.

4) De una alianza de gobernabilidad excluyendo a Podemos solo se obtendrá su fortalecimiento. Pablo Iglesia, al igual que Chávez se ha arropado con el manto de la justicia, la reforma y el cambio para el país. Sea esto cierto o no, lo que si es verdad es que España sigue sumida en una grave crisis económica, que la deuda externa es cercana al 100% del PIB y que las tasas de paro al igual que de precariedad son muy altas especialmente si observamos que esto se supone que es Europa y no un país del tercer mundo. Esto significa que al producirse esta alianza en aras de  la gobernabilidad la gente entenderá por la vía simple un axioma inalienable: Reunión de pastores oveja muerta.

5) He dicho desde el primer momento que Pablo Iglesias es un actor político peligroso. Especialmente por él mismo, por su ego, por las cosas que hace como regir el partido en forma de T invertida aunque de la sensación de estar rodeado de asambleas. Es decir, lo mismo que hizo Chávez.  Además se siente avocado por la historia a emprender esta gesta de transformación y actualización de España al siglo XXI, cosa enormemente ambiciosa. Es muy probable que no haga nada de esto, que acabe tercermundizando más a España si cabe, mucho más de lo que hizo Aznar o Rajoy y no olvidemos a Zapatero.  Tiene todos los peligros del lobbie político de izquierdas al que se circunscribe pero sus adversarios políticos se lo ponen fácil con estrategias viejunas, con modos de finales del siglo XIX acartonados tras una puesta en escena al estilo de Estados Unidos y en ese terreno Pablo Iglesias les está dando una mano de hostias. 

Desde que se plantara en mangas de camisa a “trabajar” en un debate, sudando pero seguro de si mismo atreviéndose con políticos trajeados que parecían miembros de un coro al estilo los Jersey boys sin pajarita, especialmente Pedro Sánchez ocultando sus nervios debajo de la chaqueta. Ah y no olvidemos a la señora de sostuvo una caja durante todo el debate. Desde ese momento empezó su repunte verdadero en las encuestas, una vez en la arena, vuelto de Bruselas, dejó tajos en todos sus oponentes con su bic de tapa azul.  Del siguiente debate no haré comentarios, todos saben que eso fue una pelea a navajazos entre un funcionario y un aspirante cabreado. Si Rajoy no es corrupto entonces si que es un elemento peligrosísimo para el estado español. Y me hace recordar al artículo de Hanna Arendt y la banalidad del mal. Rajoy sería pues un funcionario eficaz y leal a la estructura que deja hacer porque las cosas son así, aunque esto implique la corrupción.

6) España tiene en Venezuela un espejo clarísimo de lo que puede ocurrir con la estructura del estado de mantenerse esquemas de acción perversos en política. Lo ideal en este contexto sería dejar fluir las cosas y que mueran dentro del juego democrático. Es decir, dejar que Rajoy arda en su propio fuego, el de esta crisis que ha hecho que gente se suicide por no poder pagar la hipoteca y no modificar la ley, que ha dejado a la gente a la intemperie mientras en su partido no han parado de emerger casos y casos de corrupción.

7) La gente sencilla (o sea, todos nosotros),  se han mantenido al margen porque ha visto claramente durante décadas que no cuenta para nada viviendo bajo el fantasma de la guerra civil, de nacionales y republicanos o algo así, los unos contra los otros, Cánovas y Sagasta, liberales y conservadores. Pero ahora la ciudadanía arriba a un salto de eje que se produjo gracias al 15M y que le permite observar el juego político con algo más de complejidad en una dinámica profunda. Hablar de alianzas que mantengan el status cuo puede resultar volátil y peligroso habida cuenta de que el vengador Pablo Iglesias ha llegado. Recuerden que hasta ahora no ha hecho más que ganar y el vendedor de coches Alber Rivera, es solo eso, un buen vendedor de más de lo mismo.

8) Recuerdo que España tiene una crisis muy fuerte, que se debe casi el PIB, que la gente está harta y que la lealtad a lo viejo empieza a ser contraproducente. El repunte económico de España, si es que es verdadero,  es demasiado tibio como para revertir el desencanto. Repito que creo que deberían dejar que Rajoy gobierne en minoría y demuestre su valía como políticos de altura que se supone deben ser los miembros del PP y tratar de proteger y mantener la lealtad a los electores de cada partido, no sea que esta sea la última traición admisible y en las siguientes elecciones que se presumen pronto, Pablo Iglesias, que tiene todo por demostrar, se lo quede todo.