lunes, febrero 16, 2015

El fotómetro. Nuestra brújula en la comprensión de la luz.

Es un dispositivo integrado en la mayoría de las cámaras digitales actuales y en las antiguas analógicas reflex.   Su función es medir la intensidad de la luz sobre el área que deseamos fotografiar, tanto la incidente, es decir, aquella que da directamente sobre aquello que deseamos fotografiar como la luz reflejada, es decir, aquella luz que “rebota” de los objetos que hemos enmarcado para la foto.

Si bien es cierto que el fotómetro da una medida de exposición correcta al colocar la aguja en el valor cero, “0”, también lo es que esta exposición no necesariamente tiene que ser la deseada.  El fotógrafo siempre tiene la libertad, en función de las características de su cámara, de elegir cualquiera disposición de los elementos que decida para realizar la fotografía que se ajuste más a sus deseos.

Así pues, una fotografía puede estar deliberadamente sub expuesta o sobre expuesta en algún punto del encuadre ó en general a gusto del fotógrafo.
Medición de luz reflejada.
Salvo que tengamos un dispositivo externo, un fotómetro de mano” los fotógrafos utilizarán siempre la medición de luz reflejada ya que es la que se capta desde el punto de vista del fotógrafo en la propia cámara.  Aprender a medir con el fotómetro de la cámara de forma precisa es un arte que se aprende solo con la práctica ya que las cámaras en general tienen diferentes mecanismos de medición que pueden ser “la medición promedio compensada al centro”,  Se entiende que al centro de la imagen encuadrada,  “medición promedio compensada abajo” muy útil para el reflejo de la luz en el suelo,  medición tipo spot, es decir en un punto concreto del encuadre y otras que funcionan con métodos matriciales o medios.
Medición de luz incidente.
Esta es sin duda la más fiable, consisten medir la luz que ilumina la escena y suele dar (salvo efectos luminosos específicos como el reflejo de un espejo o un brillo excesivo no deseado),  valores de exposición precisos en cuanto a las áreas en blanco, grises y sombras. Si trabajamos con un fotómetro externo este debe estar apuntado hacia la cámara que será nuestro referente último y no hacia el cielo (en caso de una fotografía en exterior), ya que siempre nuestro punto de vista es la cámara.
La medición de la luz es un trabajo delicado ya que podríamos sobre exponer áreas que sean de interés y viceversa. 
La base sobre la que actúa el fotómetro es siempre la sensibilidad que elijamos para el fotómetro. En las cámaras analógicas el ISO viene determinado por el carrete, pero hoy en día se pueden hacer fotografías con distintas sensibilidades de forma continua ya que no hay que esperar a que se gaste el carrete.  Precisamente por esa cualidad hoy en día podemos modificar no solo la apertura y el tiempo, sino también la sensibilidad simultáneamente.
A la hora de realizar una medición en fotografía debería responder a las siguientes preguntas:
¿Donde están las sombras?
¿Donde quiero las sombras en la foto?
¿Donde están las luces?
¿Donde quiero las luces en las fotos?
¿Que debo hacer para conseguirlo?

PARA LOS QUE QUIERAN PROFUNDIZAR UN POCO MÁS.

Existe una tabla de medición que vale la pena explorar desarrollada por Minor White y Ansel Adams que consiste en dividir la escena en zonas de grises en una escala concreta. Es preciso aclarar que a pesar de ser una tabla desarrollada para fotografía en blanco y negro, esta es muy útil para la fotografía en color y como no, también digital.
Las zonas se numeran de la 0 a la IX en orden de brillo. La 0 es el negro absoluto. El negro máximo que se puede obtener en impresión mientras que la zona X es el blanco del soporte. Piensese que este sistema (que para empezar tiene once zonas y no diez como se habrá observado) está ideado para banco y negro y en una época anterior a la gran revolución en la fabricación de emulsiones sensibles que se daría en los años 50.
El sistema de zonas establece dos etapas: una la de previsualización donde se observa la escena de acuerdo a unas ciertas reglas y una segunda, que no nos interesa, en la que se define un proceso de revelado.
Cada objeto susceptible de ser fotografiado tiene un brillo. Este brillo queda dentro de una de las zonas posibles. Una tabla de zonas posible es: (según Minor White, modificada por Joan Fontcuberta. 
Consiste en estudiar como van a quedar los tonos de la escena una vez tomada la foto. O sea, con qué tono de la foto se van a corresponder. Relación entre las tonalidades de la escena y la escala de zonas (según Minor White, modificado).
Zona 0: 
Negro máximo que puede dar el papel. 
Zona I:
 Sombras con poca luz, Habitaciones sin luz,
Zona II:
 Se comienzan a adivinar detalles.
Zona III:
 Sombras con detalle.
Zona IV:
Hojas oscuras, piedra oscura, sombras en paisajes.
Zona V
Gris medio. Carta neutra de 18% de reflectancia. Piel oscura. Cielo. 
Zona VI
Piel blanca al sol. Nieve en sombra. Edificios de hormigón con cielo nublado. 
Zona VII
 Detalle en las altas luces. Detalles de los trajes de novia. Paredes blancas con detalles. Nieve con luz rasante. 
Zona VIII
Superficies brillantes. Nieve con luz plana. 
Zona IX
Primer gris distinto del blanco del papel. Reflejos cromados. 
Zona X 
Blanco del papel. 
Cómo funciona:
Dividimos la escena en diez grises según la tabla de zonas. Éstas se numeran desde el 0, negro absoluto, al 10, blanco absoluto. Debemos fijarnos en tres grises: el gris medio, que se corresponde con la zona número 5 y que es el que nos va a medir siempre un fotómetro. También debemos fijarnos en cuales son los motivos mas claro en el que queremos detalle y cual el mas oscuro. Si vamos a emplear blanco y negro podemos situar el blanco mas blanco con detalle (el vestido de la novia con su encaje, una pared encalada), en la zona VII y el negro mas negro con detalle (el traje del novio) en la zona III. Para diapositiva el negro es aconsejable ponerlo en la zona IV. ¡OJO! buscamos el negro con detalle, no el negro mas negro de todos los negros. Lo mismo para el blanco. Los limites no nos interesan, esos los da el papel o la pantalla, nos interesan los detalles.
Restando la exposición medida para el blanco con detalle de la del negro con detalle tenemos el contraste de la escena. Este no debe ser superior al contraste del medio. Es decir, al fotografiar estos dos tonos se transformarán en otros dos tono en la foto y queremos que haya detalle en los dos, por lo que la diferencia de los dos tonos en la imagen final debe ser compatible con el contraste de esta. Por ejemplo: una boda. Las rayas del pantalón del novio se mide 1/60 a f:4 y el vestido blanco de la novia 1/250 a 16. La diferencia es de 5 pasos. El contraste que podemos esperar de una imagen de video es de dos pasos y en la escena hay cinco, así que el pantalón saldrá negro compacto y el vestido blanco quemado. Sin embargo si hacemos una foto en blanco y negro podemos obtener los dos tonos.
Debemos recordar que un fotómetro nos va a indicar siempre la exposición necesaria para que en una copia en papel el objeto sobre el que hemos medido salga gris. (Concretamente con una reflectancia del 18%). Para ver las implicaciones de este hecho ver el punto medida de la exposición.

Detalle en sombra

Lugar de la escala tonal en la que las sombras tienen ya detalle. Corresponde con la zona III en BN y con la IV para diapo color o sistemas electrónicos.

Detalle en luz

Lugar de la escala tonal en la que las luces comienzan a tener detalle (p.ej. el encaje del vestido de novia). Se corresponde con la zona VII. 

   

Relación entre iluminación y exposición. Para preveer la sensibilidad y la exposición a dar en una escena de iluminación E lux podemos basarnos en las siguientes funciones:
 Iluminación a partir de sensibilidad, diafragma y tiempo de obturación:
El diafragma, conociendo la iluminación , la sensibilidad y el tiempo de obturación vale:
 
 
Donde s es la sensibilidad de la película (la parte ASA), t el tiempo de obturación en segundos, E la iluminación en lux y f el número f.
 La sensibilidad, a partir de los datos anteriores vale: