lunes, octubre 21, 2013

VENEZUELA, BUSCANDO UN NUEVO PARADIGMA.

"La ciencia no sólo es compatible con la espiritualidad, sino que es una fuente de espiritualidad profunda. Cuando reconocemos nuestro lugar en una inmensidad de años luz y el paso de las eras, cuando captamos la complicación, belleza y sutileza de la vida la elevación de este sentimiento, la sensación combinada de regocijo y humildad, es sin duda espiritual.” Carl Sagan

Sería absurdo pensar que sin un nuevo planteamiento de diseño social, ético y político especialmente, la nueva Venezuela que venga después de Maduro no repetirá los mismos errores y miserias de la actual  (demasiado desgraciado amante del poder rondando la joya del gobierno o cualquier cosa donde haya dinero). Debo decir algo para lo que no estoy especialmente preparado a admitir, pero el nuevo gobierno debe ser un gobierno que lleve la legalidad y la justicia a límites insospechados hasta hoy, en un afán de limpieza de las estructuras del poder que posiblemente no le agrade a muchas personas, y quizá tenga que hacerle daño a algunos que son hoy por hoy incapaces de ver la diferencia entre Estado y corrupción, o simplemente Estado y gobierno. Me temo que no dudarán en usar el lenguaje revolucionario para justificar la malversación, el robo y el descaro a la hora de abusar de las instituciones en su propio beneficio.

Al final, la justicia, la equidad y el hacer noble del poder se ha convertido en un artículo de lujo hoy en día cuando la izquierda está tan dispuesta aceptar la corrupción como parte del ejercicio del poder siempre y cuando su equipo gane.  No hay una forma más inepta de acción y de cortas miras que esta, lo que demuestra un profundo temor en las filas del chavismo y de cualquier izquierda hoy por hoy, a lo que ocurriera si tuviesen que reestructurarse políticamente y convocar a elecciones internas en el PSUV por ejemplo. Parece que todo queda en manos de los militares a los que consecuentemente se les pide que pongan los muertos y asuman la carga. Tanto de un lado como del otro.

No dudo que en la izquierda revolucionaria habitan personas honestas, presas de la acción de grupo que permite la corrupción como un hecho cotidiano pero en la dependencia del líder generada por el difunto presidente Hugo Chávez y  la percepción de que se está solo, no parece haber capacidad de respuesta amén de la falsa generosidad del gobierno que compra voluntades mientras regala casas y asegura una existencia a ras del suelo, cuando todos saben que el país puede dar mucho, mucho más más de si mismo.

Está claro que el problema no es de organización, sino de concepto, que lo que se entiende como revolución luego se ejecuta como si fuese un capitalismo viejo, centrado en el estado, lamentablemente para la izquierda revolucionaria nada ha cambiado salvo que ahora les reparten cosas hechas en China, generalmente de mala calidad como casi todo lo que se fabrica en ese país.

Cualquiera con dos dedos de frente sabe que para acometer esa política que garantiza la corrupción de las altas esferas y seguir comprando al pueblo con baratijas ha requerido el gesto cainita de entregar la soberanía a países como Rusia o China cuya manera de entender la realidad nada tienen que ver con nosotros como venezolanos. Pobre de la verdadera izquierda revolucionaria atrapada en el mito de un difunto y en su falta de capacidad de respuesta, obligada a justificar a corruptos y ladrones solo porque juegan en el mismo equipo. Por eso es bueno que sepan que la historia les pasará factura por esto, por traicionar al país por falta de valor y verdadero espíritu revolucionario. De nuestra debacle una vez fueron los corruptos del capitalismo y ahora lo son ustedes demasiado dispuestos a tragar basura con tal de no hacer autocrítica y actuar en consecuencia. Recuerden, el futuro, si es que hay alguno, no será ni de izquierdas ni de derechas.


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