martes, octubre 15, 2013

EN LA DIÁSPORA COMIÉNDO AREPA (Sólo para venezolanos... y curiosos)

"A través de la lectura de libros de divulgación científica llegué pronto a la convicción de que muchas de las historias bíblicas no pueden ser verdaderas. Como consecuencia abracé con todas mis fuerzas la libertad de pensamiento y empecé a considerar que a la juventud la estaba estafando intencionadamente el estado mediante la propagación de mentiras; fue una impresión abrumadora. De esta experiencia nació una firme sospecha ante todo tipo de autoridad, una actitud escéptica ante las convicciones vigentes en todo contexto social específico, actitud que nunca abandoné..."  Albert Einstein

PD: En resumen y como dice Pérez Reverte (la prima donna), "No tengo ideología porque tengo biblioteca".




Al final, por las buenas o por las malas, el chavismo le ha aplicado a los venezolanos la misma receta que Fidel a los cubanos.  Una obra que parece una tontería pero que vista en perspectiva resulta titánica.

Expulsar del país a toda una generación de venezolanos con una mentalidad basada en los principios democráticos y capitalistas (capitalismo como generador de pobreza estructural, todo hay que decirlo),  y sustituirla por una nueva generación  ideologizada y obediente (practicando el capitalismo de Estado, porque el comunismo no se ve por ninguna parte), tiene mucho de maquinaria nazi y de métodos de amedrentamiento y fomento del desarraigo en la propia tierra. 

Lo que no puede la inseguridad ciudadana lo puede la falta de oportunidades animado por un discurso maltratador desde el gobierno que dice que todo aquel que no es de los suyos es el enemigo, y el enemigo es apátrida, fascista, escuálido, oligarca, etcétera… es decir, la mitad del país es todas esas cosas.

Una de las opiniones más encontradas entre venezolanos en el exilio es que el chavismo ha confundido la burguesía cubana de Batista con la clase media venezolana, sin admitir que la alta burguesía hacía mucho que tenía un pie o la propia vida en el exilio. Que alguien me explique cuántos verdaderos millonarios ha sentenciado el chavismo desde la perspectiva social que no tuviesen algún tipo de influencia política. Miren qué bien hace negocios Nicolás maduro con el señor Cisneros.

Arbitrariedad, corrupción, oportunismo, cinismo, etcétera, en una carrera perenne para tomar posiciones y que comenzó con el arribo del propio Chávez  al poder, así lo que surgió de la protesta necesaria y la reacción ante tanto despropósito promovido por aquellos que corrompieron la democracia en la Venezuela Saudí se convirtió en la corrupción generalizada en nombre de una realidad que pretende renovarse.

Cambiar de estado, cambiar el Estado sin un mecanismo ideológico consolidado, sin un plantel especializado, es lo que tiene, que Venezuela está como está, regidos por un gobierno que pasó del servilismo absoluto al líder a la incompetencia servil.

Bueno, ¿Y qué pasa con los que se han ido? En mi caso no cuenta porque yo salí hace mucho, antes de Chávez, pero de verdad, ¿qué pasa con los venezolanos en el extranjero? Lo primero que me parece obvio es que este tipo de emigración no es la misma que había hace 20 años plagada de arrogantes hijos de papá e imbéciles fuera de contexto.

La emigración de venezolanos de hoy lleva un destino a cuestas, una necesidad de prosperar y crecer en otro contexto, en otra realidad y en su mayoría jugando una sola carta. De manera que la primera manifestación es de perplejidad, de que aquello no es como pensaban, de que aquello les obliga a modificar parámetros de conducta.

Muchos son antichavistas por razones obvias pero no apoyan la oposición, muchos no quieren tener nada que ver con el país donde residen, otros se adaptan cambiando el acento de forma que no se les entiende nada de lo que dicen.

Ahí estamos todos confundidos, buscando orientar y reorientar nuestros caminos en medio de esta locura social. Sin embargo para mi, la ciudadanía global ya es un hecho. Estamos interconectados y el flujo de ideas, intenciones, pensamientos, sentidos y  conceptos es incesante. De manera que no solo no estamos aislados sino que tenemos la capacidad de crear una comunidad auténtica, con la suficiente fuerza que actúe a nivel global en la realidad. En todos los continentes hay una red invisible tejida por los lazos íntimos de la identidad y ahí que los venezolanos sabemos distinguirnos en cualquier parte, incluso sin hablar.

No deja de ser apasionante la extraordinaria oportunidad que tenemos como venezolanos de pulir las trazas de nuestra identidad, de crear un cuerpo social organizado haciendo lo que siempre ha hecho nuestra civilización tomar lo mejor de todas partes para convertirnos en algo estupendo.

Me pregunto con esta arepa con carne esmechada que no me comeré en Villa de Cura,  si los venezolanos somos conscientes de nuestras posibilidades en el exilio y si tenemos voluntad de ser como para acometer un camino integrador que como pueblo de un resultado más profundo y más allá de lo que parece el caos y el despropósito.  Hay pueblos que aun buscan la tierra prometida, la nuestra fue, es y será siempre Venezuela.

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