martes, mayo 28, 2013

CONÉCTATE, RECONÉCTATE HACIA UNA SOCIEDAD 2.0

Interruption, incoherence, surprise are the ordinary conditions of our life. They have even become real needs for many people, whose minds are no longer fed . by anything but sudden changes and constantly renewed stimuli. We can no longer bear anything that lasts. We no longer know how to make boredom bear fruit. So the whole question comes down to this: can the human mind mas­ ter what the human mind has made? Paul Valery

CONECTARSE ES REDISEÑAR LA REALIDAD

Porque la red existe, nosotros nos ponemos en situación de una profunda necesidad de rediseño social. Cambiar, transformar el modelo de relaciones sistémicas y por lo tanto de las diferentes formas de interrelación de las personas y el poder, es decir, el hecho de tenerlo. Aquí el esbozo de una propuesta.

INTEGRACIÓN DE LO URBANO EN LO RURAL Y VICEVERSA.

Desde su génesis las ciudades han nacido con vocación centralizadora. Desde las ciudades Estados a los Estados Nación la ciudad ha sido el eje del conocimiento, la cultura, la tecnología y más recientemente la industrialización. Sin embargo, y a pesar de que los fenicios veían en la urbe o burgos el centro de la cultura, lo cierto es que hoy por hoy las ciudades se están convirtiendo en un verdadero peligro para la humanidad misma. Resultan demasiado costosas, consumen enormes cantidades de energía y producen poco, además de la contaminación y la destrucción medioambiental que generan.

Problemas referidos al poder.

Sugiero revisen estos dos conceptos y la perspectiva que de ellos se puede tener del poder: http://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_de_Arrow

No es una cuestión de verdad o mentira, el modelo de sistema que tenemos en la cultura occidental favorece la injusticia, el engaño y la creación de castas político económicas con intereses particulares independientes del bien común, sin un diseño sistémico distinto, seguiremos repitiendo las mismas miserias una y otra vez, por supuesto, ni qué decir de la pobreza estructural, mientras más arriba no solo hay más responsabilidad que se puede gestionar de forma interesada, sobre todo lo que hay son más privilegios, es el mismo fenómeno en sociedades socialistas o capitalistas, toda vez que el problema es estructural.

En el otro extremo, están los ecologistas y personas que se lanzan a realizar proyectos de autogestión de carácter comunitario o colectivista que poseen un altísimo porcentaje de fracaso (aun no tengo los datos pero sé que es así). Por otra parte, la ciudad como símbolo de la cultura de la centralización también es un poderoso ejemplo de los efectos del la concentración de poder. El poder lo centraliza todo y se manifiesta en la concentración de seres humanos. Así pues se presenta el primer problema, y es que las organizaciones humanas se vuelven completamente inmanejables a partir de cierto número de habitantes si no se consiguen determinado tipo de rutinas de retroalimentación de información, patrones culturales y sentimientos de pertenencia atávicos y grupales. De ahí que sea tan fácil pensar que vivimos en una matriz que se ocupa de tener entretenidos, consumiendo y en un relativo estado de obediencia en apariencia de libertad.

De manera que las ciudades empiezan a ser una amenaza ecológica y los proyectos autogestionarios de gente que se va al campo en plan romántico poseen una tasa muy alta de fracaso. De ahí que me pregunte y me preocupe mucho la forma de enlazar las bondades de los núcleos urbanos con las bondades del entorno rural. Y la clave está en la desconcentración de población que debe traer la desconcentración de poder hacia vías de autogestión, donde los nuevos núcleos se hacen cargo por completo de la cuestión alimentaria, vestido, vivienda, conocimiento y tecnología interactuando en red con otros núcleos similares de baja densidad poblacional.

Otro punto de interés es cómo dar de comer a tanta gente sin comprometer seriamente la biosfera o el entorno, lo que me lleva a que la idea está en los huertos verticales, o mejor aun
a las plantaciones verticales, en definitiva crear pequeños núcleos urbanos que intercambien información activamente a través de la red, que desconcentren no solo la población y el poder sino la producción de insumos y elementos tecnológicos de supervivencia.


Creo por otra parte que se pueden desarrollar sociedades a partir de modelos de educación y gestión diferentes donde las decisiones se toman por especialistas y no por políticos, y además se genera lo que se puede denominar como un código fuente de civilización. Un cuerpo social entrenado para resolver problemas y no para satisfacer deseos como ocurre en la cultura del consumo, supongo que será capaz de generar más cultura y conocimiento que cualquier cuerpo social en la actualidad, pero no solo eso, si además se inserta una rutina coherente lo suficientemente abierta como para que sea permanentemente cambiante, se pasaría de una cultura de la escasez a una cultura de la abundancia en muy corto plazo.  La red de redes es capaz de sacar lo mejor de nosotros y así nos permite construir sobre mejores ideas en redes de intercambios saludables.

Por ejemplo, si las decisiones se toman por grupos de especialistas que se ponen de acuerdo en un cuerpo central del tipo “asamblea de conocimiento” dentro de una población lo suficientemente grande para que sea manejable en si misma, si además se toman en cuenta los recursos materiales de los que se dispone en la naturaleza en base a procesos de reciclaje y se centran los esfuerzos en eliminar trabajos redundantes a través de la automatización, eso haría que todo el conocimiento se volcaría en el bien común. Si además estas unidades de población interactúan entre sí como sinapsis neuronales podríamos tener una analogía del cerebro humano, al menos del neocortex sobre la faz de la tierra. Atendiendo como no, al equilibrio del ecosistema.
Siguiendo mis especulaciones podríamos abandonar el antromorfismo sistémico, donde el gobierno es la cabeza, las instituciones el torso, el ejecutivo los brazos y las piernas el pueblo, para pasar a una sociedad de intercambios dinámicos e inteligentes. Para que esto ocurra se puede utilizar por ejemplo el modelo de reproducción celular y crear una especie de constante de Fibonacci donde se crea un primer núcleo micro urbano que se compromete a formar y crear otros dos, etcétera.

En definitiva, la idea es crear micro ciudades capaces de producir el doble de lo que necesitan para poder compartir lo que generaría un entorno de abundancia y reequilibrio sistémico en lo referente al ecosistema. Las ciudades tendrán sus propios edificios automatizados con plantaciones e independencia energética a través del sol y el viento (por ejemplo), y la población se dedicaría a cuidar su ambiente, a reforestar, controlar la calidad del agua y hacer ciencia y tecnología con lo que pasarían de ser consumidores a estudiantes permanentes en la cultura de la solución de problemas.

Esto me plantea muchas preguntas de las que solo puedo especular las respuestas, aunque espero que esto sirva como enunciado para comenzar a buscar respuestas a las preguntas que provienen de esta visión de conjunto. 

Es decir, ¿Cómo organizo todas estas ideas y las convierto en un plan realizable sin que parezca un vídeo juego?

Una cosa más, prestar atención a la obsolescencia programada como elemento en la mecánica de producción a eliminar.