domingo, febrero 03, 2013

¿SIN ESCAPATORIA ENTRE LOS DOS MUNDOS?.

"No sabemos quién descubrió el agua, pero sabemos que no fueron los peces." Marshall Mc Luhan. ¿Te has dado cuenta del sistema en que vives?


Según dice la wikipedia: 

George Orwell, seudónimo de Eric Arthur Blair (MotihariRaj Británico25 de junio de 19031 2 –LondresReino Unido21 de enero de 1950), fue un escritor y periodista británico, cuya obra lleva la marca de las experiencias personales vividas por el autor en tres etapas de su vida: su posición en contra del imperialismo británico que lo llevó al compromiso como representante de las fuerzas del orden colonial en Birmania durante su juventud; a favor de la justicia social, después de haber observado y sufrido las condiciones de vida de las clases sociales de los trabajadores de Londres y París; en contra de los totalitarismos nazi y stalinista tras su participación en la Guerra Civil Española.

Y siguiendo la misma fuente:

Aldous Leonard Huxley /ˈɒldəs ˈlɛnəd ˈhʌksli/ (26 de julio de 1894, en GodalmingSurreyInglaterra –22 de noviembre de 1963, en Los ÁngelesCaliforniaEstados Unidos), cuyo nombre se pronuncia [ˈɒldəs ˈlenəd ˈhʌksli], fue un escritor británico que emigró a los Estados Unidos. Miembro de una reconocida familia de intelectuales, Huxley es conocido por sus novelas y ensayos, pero publicó relatos cortos, poesías, libros de viaje y guiones. Mediante sus novelas y ensayos, Huxley ejerció como crítico de los roles sociales, las normas y los ideales. Se interesó, asimismo, por los temas espirituales, como la parapsicología y el misticismo, acerca de las cuales escribió varios libros. Al final de su vida estuvo considerado como un líder del pensamiento moderno.


George Orwell: «En tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario»

George Orwell quien en otro momento no menos significativo encontró en Aldous Huxley su alter junto con quien reflexionar la realidad, se limitó a describir los potenciales excesos del autoritarismo. Si bien, no se ha llegado nunca a los extremos de 1984, tampoco lo hemos encontrado en “Un mundo feliz”, la verdad en mi opinión resulta mucho más cruel. Vivimos en una combinación de mediana intensidad de ambas posibilidades que se basan exclusivamente en la capacidad que tienen las personas de soportar determinados niveles de sufrimiento.   Si Orwell dice como subtexto que aquello que odiamos puede arruinarnos en el otro extremo Huxley dice que aquello que deseamos puede llevarnos al mismo destino.

 Sin embargo, ninguno de los dos cuestiona la naturaleza del propio sistema, su modelo organizativo y las consecuencias sistémicas de las estructuras piramidales de poder. Se da por sentado que la pobreza estructural o que la alienación del individuo parece inevitable.  Y que el poder solo ofrece formas de contenerlas, maneras de re organizar las propias deficiencias y consecuencias del sistema.


 En un sentido figurado, Orwell acaba siendo una víctima y Huxley un blando superviviente, pero en ambas historias todos pierden y todos sufren. Renunciar al bien que ofrece el alcance tecnológico y sus posibilidades en cuanto a producción y liberación de las personas del trabajo redundante a favor del creativo es algo que por ejemplo Huxley no es capaz de prever, muy por el contrario es de la opinión de que acabaremos drogados e hipnotizados, pero poco más. Orwell, mucho más específico se centra en el malditismo crónico del autoritarismo, de lo impuesto y de la falta de ideas alternativas al pensamiento único.

Ellos, como los peces en el estanque se limitaron a describir posibles consecuencias de lo mismo, pero ninguno sobre la naturaleza propia del sistema. En cualquier caso, nadie quiere que el poder esté en su contra porque no solo no tendrás los recursos que aglutina sino que los usará en tu contra. 

Resulta candorosa una carta de Huxley a Orwell donde le dice (refiriéndose a 1984):

“Estando de acuerdo con todas las críticas que se han escrito sobre él, no tengo que decirle, una vez más, cuán fino y profundamente importante es el libro. En vez de ello podría hablar de las cosas de las que trata el libro. ¿La revolución definitiva? Los primeros indicios de una filosofía de la revolución definitiva –la revolución que va más allá de la política y la economía, y que tiene como objetivo la subversión total de la psicología y fisiología individual— se encuentran en el Marqués de Sade, que se consideraba a sí mismo como el continuador, el consumador, de Robespierre y Babeuf. La filosofía de la minoría dominante de 1984 es el sadismo que ha sido llevado a su conclusión lógica, yendo más allá del sexo y negándolo. Parece dudosa que la realidad de la política del “pisotón en la cara” pueda durar indefinidamente. Mi propia creencia es que la oligarquía gobernante encontrará maneras menos arduas y derrochadoras de gobernar y satisfacer su ansia de poder, y esas maneras se parecerán a las que describí en Un mundo feliz. Recientemente he tenido ocasión de ver la historia del magnetismo animal e hipnotismo, y me ha sorprendido bastante la manera en la que, durante ciento cincuenta años, el mundo ha rechazado tomar conocimiento serio de los descubrimientos de Mesmer, Braid, Esdaile, y el resto.”
                                                                                                                      Wrightwood. Cal.
                                                                                                                                                                                                   21 de Octubre, 1949




Soy de la opinión de que ambos casos ninguno era capaz de prever por un lado la era de la información y por el otro la era de la interconexión en red. Mucho menos el efecto que tienen las neuronas espejo en cuestiones como el bienestar y la supervivencia. Nos damos cuenta de que la intimidad es un asunto más interno y mental que social por ejemplo.
En fin, lanzo este reto solo para decir que podemos rediseñar la sociedad y dejar atrás la edad Media y su continuación engañosa, el Renacimiento. Ya no hacen falta líderes hegemónicos,  gurús o políticos, solo reestructurar una nueva realidad en red.
La centralización solo trae problemas de control de recursos y oportunismos asociados a la corrupción. No hace falta descubrir y fundar, solo refundar.  Imagino que no estaría mal empezar a pensar en una realidad 2.0 en donde Orwell y Huxley queden como referentes de lo que las estructuras piramidales de poder pueden hacer en los seres humanos.


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