miércoles, febrero 20, 2013

LA UNIÓN DE LA CIENCIA Y EL ARTE, PORQUE EL FUTURO ES LA INTUICIÓN

"No sabemos quién descubrió el agua, pero sabemos que no fueron los peces." Marshall Mc Luhan. ¿Te has dado cuenta del sistema en que vives?




Desde el principio de los tiempos, desde el descubrimiento de las matemáticas, el hombre ha ido en busca de patrones de comportamiento de la naturaleza tratando de encontrar la manera de comprenderla. Con los siglos, ha conseguido sorprendentes paralelismos entre la naturaleza y las matemáticas, como ocurre en el caso de la razón áurea o la proporción divina. Pero no solo en las matemáticas, también en el desarrollo tecnológico los científicos y creadores han hallado puntos de convergencia entre el arte y la ciencia, apoyados por la tecnología... El futuro es la intuición


En la medida en que se desarrollan las artes y la ciencia, se hace cada vez más visible los puntos en común que hay entre ambas. La ciencia observa la naturaleza y crea a partir del método científico, y el arte desde la libertad complementa los espacios de la ciencia con el uso de la intuición. El artista ya no es el típico bohemio que se encierra con su creación. Así se generan encuentros interdisciplinarios que ayudan a percibir la realidad y sobre todo a comprenderla a través de la intuición de la belleza.


Con la evolución de los soportes el arte ha experimentado una evolución que trasciende la mera representación pictórica. Así, la aparición de la fotografía liberó la subjetividad en el arte, y de la misma manera los sistemas de impresión industrial permitieron a Andy Warhol un punto de vista novedoso en la creación artística, convirtiéndola en una creación en serie. De la misma manera el desarrollo del ordenador y nuevos sistema de impresión, permiten la aplicación de programas informáticos al hecho creativo. Un programa que juegue con variantes de color y de formas facilita una abstracción cibernética que luego pueden ser intervenidas manualmente por el propio creador. Algunos creadores utilizan la gama de colores de sus ordenadores coincidiendo en el uso de la luz como esquema de representación, dejando a un lado el propio concepto del color.


Al mismo tiempo el desarrollo de experimentos científicos han llegado a puntos en donde la intuición tiene un peso real a la hora de avanzar en el propio campo que se investiga. Algunos experimentos generan imágenes de intensa belleza. La base fundamental de el acto creativo en este sentido es la matemática, que resuelve el choque de dos conceptos, uno de los cuales se basa en la matemática binaria. Se trata de lo analógico y lo digital que ínter dependen entre sí.


¿EL TOTAL DE LAS MATEMÁTICAS ES UNA INVENCIÓN O UN DESCUBRIMIENTO?


Galileo pensaba que las habíamos descubierto, creía que las matemáticas constituían el lenguaje del universo y que únicamente las descubríamos en el universo. Algunos artistas creen que sus obras son descubiertas a través del acto creativo. Hay gente que cree que por el contrario es producto de una invención humana, que funciona porque los matemáticos al igual que los creadores van inventando teorías matemáticas y los físicos y el público o el espectador, escogen entre las matemáticas y las obras las que funcionan como en una especie de selección darwiniana.


El hecho de que veamos líneas rectas, círculos, cubos etcétera, se definen por nuestra condición de seres humanos. Percibimos la realidad en un margen luminoso determinado y escuchamos en un margen determinado lo que nos pone en situación de comprender el universo de forma limitada. Así, las matemáticas están definidas por esas limitaciones, por el modo en que percibimos las cosas. 
Durante el descubrimiento primitivo de las matemáticas, surgió la necesidad de distinguir entre 1, 2 y luego muchas unidades, por ejemplo: vacas. La capacidad metafórica de ordenar las unidades costó una inversión de muchos siglos en la evolución de la humanidad. La diferencia entre dos perros y dos gatos, sigue siendo siempre dos.


En la actualidad, las personas utilizamos el 10, porque tenemos diez dedos que siguen al descubierto, los zapatos cubren las otras diez unidades. Pero antiguamente se utilizaba como base el 20, contando los dedos de los pies, en frances se utiliza el 20 de hecho “80” se dice cuatro veinte. También otras culturas que utilizaron como base el 6 o el 60, y también otras culturas que utilizaron el 5 como punto de partida.  Por ejemplo, existe la idea de que las culturas que utilizaron el 60 como base se produjeron como parte del encuentro entre dos culturas que utilizaban el doce y el 5.     5 X 12 = 60.


LA MATEMÁTICA COMO UN REPRESENTADOR


El uso de herramientas electrónicas para la creación, acaban condicionando al creador a la comprensión de programas preestablecidos. En ese sentido está Windows o Machintosh como programas paradigmáticos de creación que condicionan la creación artística. Finalmente y en líneas generales el artista no desarrolla personalmente las herramientas tecnológicas con las que crea, entendiendo que la mano es la prolongación de la mente. Los más optimistas opinan que el arte surgido de la electrónica ocupará un lugar definitivo pero no desplazará otros soportes o formas de expresión artística.  Así la matemática se adentra en el arte y viceversa. Como ocurre con la ya clásica “razón Áurea” o la secuencia numérica de Fibonacci.


 Este último introdujo la matemática de caracteres indoarábigos en Europa, porque calcular con números romanos era muy complicado. De hecho la arquitectura del románico se hizo principalmente con números romanos. Su famosa secuencia numérica se puede reconocer en muchos fenómenos naturales y la manera en que ella misma organiza sus elementos. Este número de la secuencia es una forma de razón áurea disfrazada.


Esta sucesión también aparece en el estudio de las leyes mendelianas de la herencia, en la divergencia foliar, en la formación de la concha de algunos moluscos... Una manera práctica de dibujar una espiral es mediante la construcción rectangular en las espirales de cuadrados; se trata de dibujar el cuadrante de un círculo en cada nuevo cuadrado que se añada, una especie de proporción áurea constante.


En realidad surgen de las características de los sistemas naturales que estudiamos, que presentan una simetría pentámera o surge de una necesidad, como en el caso de las plantas. Cuando ella crece tiene que colocar sus hojas en proporción áurea para aprovechar la luz que les llega del sol y no superponer sus hojas.


El universo se representa para los antiguos griegos por el dodecaedro, que según ellos contiene al universo. Y esta forma está íntimamente ligada a el número de oro. Muchas galaxias tienen forma de espiral, se les llama espiral logarítmica al igual que los caracoles nautilus.


Salvador Dalí es el pintor que mejor entendió, y mejor aplicó en sus obras de arte la razón áurea o la proporción divina en el siglo XX. A partir de una recta geométrica se establece una relación entre las matemáticas y la belleza. Una línea recta, partida en un punto donde se crea una proporción entre la línea mayor y la más corta. La línea trazada por Euclides, inventor de la geometría, no solo afecta las formas geométricas, sino que enlaza parentescos con la cría de animales, los pétalos de las flores o las galaxias. Define la dinámica de los agujeros negros y la estructura microscópica de algunos cristales.

El cuadro de Dalí “Leda atómica”, pintado en 1949, sintetiza siglos de tradición matemática y simbólica, especialmente pitagórica. Se trata de una filigrana basada en la proporción áurea, pero elaborada de tal forma que no es evidente para el espectador. En el boceto de 1947 se advierte la meticulosidad del análisis geométrico realizado por Dalí basado en el pentagrama místico pitagórico. El número mágico o de oro del que parte la razón áurea es un número irracional: 1,61803398875.


Fotos: Cuadros de Antonio Callejas donde se utilizan programas de ordenador e intervención manual por parte del artista.

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