sábado, noviembre 26, 2005

VIOLENCIA

BIENVENIDO A LA NAVE DE LOS LOCOS
Desde los primeros ensayos de la humanidad para convertirse en una civilización, desde el horizonte de la prehistoria, desde los primeros asentamientos humanos en pequeños núcleos urbanos, ya la esclavitud formaba parte de las interrelaciones del hombre. Los sumerios, pueblo aplicado a la tecnología y el desarrollo de la escritura, ya contenían en la fundación de sus Estados la existencia de los esclavos. Las tierras se colonizaban y con la edificación de los núcleos urbanos se producía la separación entre los niveles de relaciones tribales. Apareció la figura del gobernador o dirigente principal que unía en sí mismo, todos los poderes. Un déspota que ejercía la política, la religión y los asunto económicos.

Bueno, desde ahí hasta nuestros días lamentablemente, la esclavitud era la base, la mano trabajadora sobre la que se asentaba el funcionamiento de las civilizaciones. Los romanos le dieron tipificación legal, permitiéndoles incluso la posibilidad de ser libres o “libertinos” como se les llamaba, e incluso pasar a ser ciudadano romano. Hubo gran cantidad de “esclavos” notables en la Historia.

Aquí hay que mencionar que se habla de los romanos en roma, o en tierras romanizadas, la propia civilización era una maquinaria de esclavización y extracción. El mundo entero es testigo de sus gestas de conquista que a través del terror y la guerra consiguieron someter a multitud de pueblos en el mundo conocido (por ellos).
Al desaparecer el imperio romano, se reactiva la sociedad bajo nuevas formas de relaciones de producción, el feudalismo finalmente, que es básicamente donde se asienta la regeneración de la cultura occidental. Los amos, someten generalmente por la fuerza y con maldad a los súbditos o vasallos, y los expolian hasta el final de sus días. Por supuesto en toda la periferia se conocía la mano de los romanos, con lo que no se trataba de reemprenderla con el vecino de la misma manera porque las fuerzas estaban equilibradas.

Pero, dentro de las relaciones del mismo pueblo, los amos cometieron toda clase de abusos con su propio pueblo, económicos por supuesto, pero también humanos, sexuales, etcétera. Para muchos, no había mejor criatura que someter que al propio semejante. Por supuesto la mujer era el plato del día. Una suerte de cultura soterrada de la negación, de que no se supiera que alguien, era, tenía, o hacía algo especial se estableció en el mundo conocido, toda vez que “el amo” podía quedárselo para él.

¿EN QUÉ SE ANCLA NUESTRO COMPORTAMIENTO?

No pretendo hacer ninguna revisión histórica de este asunto, para eso hay cientos y cientos de libros, pero sí quiero hacer ver, lo que sustenta a la esclavitud. El derecho internacional, reconoce como esclavitud los siguiente:

“...para determinar una forma de esclavitud deben tomarse en cuenta los factores o indicios de esclavitud , tales como el control del movimiento de alguien, el control del ambiente físico, el control psicológico, las medidas tomadas para prevenir el escape, la fuerza, la amenaza, la coerción, la duración, la afirmación de exclusividad, la sujeción al tratamiento cruel y al abuso, el control de la sexualidad y el trabajo forzado”...

Todos los monarcas europeos buscaban la legitimidad definitiva, el sueño desde el principio de las pugnas entre reyezuelos, señores, guerreros, etcétera, era la conquista global, la reinstauración del Imperio, si bien, ya no el romano, un imperio a su medida. En esa compaña y en perfecto equilibrio funcionaron las armas y la Iglesia, y juntos definieron lo que hoy somos.
Pero, en el caso de América, no había vasallos que convertir, a los moros no se les quería y no era plan intentar esclavizarlos, pero en América encontraron civilizaciones tecnológicamente menos desarrolladas, y ahí emprendieron con virulencia el camino de la esclavización, el sometimiento, la humillación y la maldad. Tengo que usar esta palabra para recordar que a través de la misma, es como se obliga a alguien a hacer lo que uno quiere.

Hablamos de Bolívar y Byron, a los nobles y ricos se les aplicaba la violencia, pero era comedida y siempre tenían alguien debajo con quien hacer catarsis. Pero ellos que sufrieron tanto, siempre fueron los menos en la Historia, pobre niño huérfano, pobre niño sin afecto... Mientras en las colonias británicas se les cortaba un pie a los niños esclavos, en general se les quebrantaba el alma a través de fuertes palizas, maltrato y vejación. Los negros traídos de África en terribles condiciones, los indígenas brutalmente sometidos, pasaron sus fugaces vidas al servicio de gentes que consideraban que eso debía ser así.

Existe de hecho un debate abierto alrededor de los sistemas educativos, la coacción versus la atracción. Los niño que aprenden a palos de forma coactiva, no creerán en el sistema al que pertenecen. Intentarán burlarlo. Los que aprenden por atracción serán mejores ciudadanos y asumirán los valores sociales como propios. La cuestión es que se trata de un proceso altamente complicado ya que requiere de la implicación activa de padres, soportes sociales, educadores, etcétera. Lo fácil parece ser seguir dando palos en sociedades donde no se ha erradicado la violencia o donde la violencia misma tiene un valor aleccionador o defensivo.

2 comentarios:

Martha Beatriz dijo...

La violencia se ha convertido en un valor: quizás solo mantenga desde su origen de fondo el hecho de ser instrumento de dominio, porque ya se supone que las formas de esclavituds aqui descritas están erradicadas. Pero el concepto está viivto y coleando, no solo no se elimina, sino que se promueve. Un abrazo!

la maga dijo...

coño, yo también escribí de la violencia ayer y hoy, pero no en mi blog

excelente reflexión la tuya! me encantó esa parte final sobre el aprendizaje por violencia vs el aprendizaje por atracción