sábado, julio 16, 2005

DARKNESS (Segunda parte)


EL DRAMA

Ernest Hemingway, magnífico escritor, peor periodista y gran mentiroso dijo alguna vez que la clave para ser un buen escritor era haber tenido una infancia difícil, o traumática, no recuerdo. Bueno, no se lo discuto, de verdad que el universo está plagado de artistas que en su infancia fueron maltratados, vejados de alguna manera, sufrido a fin de cuentas.

No deja de ser sorprendente que en los paralelismos de Byron y de Bolívar, uno de los elementos comunes sean la orfandad, la soledad, la percepción del desprecio público o exterior pero sobre todo la enorme sensación de inutilidad que debieron sentir dos niños ricos, rodeados de víboras malsanas que deseaban su poder y su dinero. Lo que diré a continuación es una idea de lo que puede representar el reflejo de dos vidas lesionadas con buenas condiciones económicas; pero por supuesto que imagino y me identifico con aquellos que no solo no tuvieron cuna de oro, y que no pasaron a la Historia pero que fueron maltratados, vejados, lesionados, por ser pobres, o ser negros, o ser indios, o ser mulatos, o ser mujer...

Luego hablaré de esto, pero antes quisiera reflejar estas dos ideas. Una a través de la entrevista que le realizara María Fernanda Abad a el historiador y escritor García Hamilton. Este dice lo siguiente en diferentes fragmentos:

“Un niño rico y huérfano que, azaroso e indefenso, ve a sus parientes pelearse por dinero y se siente amedrentado por su autoritario tío materno, que desprecia a los Bolívar por tener sangre mestiza pero usufructuaba su fortuna. El adolescente que viaja a España y es discriminado por indiano, se casa sin lograr el amor de su esposa y queda viudo a los 21 años; el liberal asustado que no participa de la Primera Junta patria, pero utiliza su riqueza para encabezar una misión a Londres.”
Luego añade:
“sentía que solamente valía por su dinero. Por eso quiso destacarse, ser reconocido por sus méritos, y desarrolló campañas militares y acciones políticas impresionantes.”
En el caso de Byron, ocurre algo muy similar, su biografía señala:

Perteneciente a una familia de la aristocracia de su país, perdió a su padre a los tres años. En 1798, al morir su tío abuelo William, quinto barón Byron, heredó el título y las propiedades. Educado en el Trinity College de Cambridge, etapa en la que curiosamente se distinguió como deportista, a pesar de tener un pie deforme de nacimiento, Lord Byron vivió una juventud amargada por su cojera y por la tutela de una madre de temperamento irritable.
CONTRADICCIONES
Antes mencioné que Byron se debatía entre el vicio y la virtud, y naturalmente Bolívar entre el ideal y el despotismo.
García Hamilton agrega:
“Durante el imperio español el continente estaba unido por la monarquía, que era la autoridad común. Bolívar intenta mantener la unión bajo su mando, con el cargo de presidente vitalicio de una gran federación americana, pero las tendencias separatistas y la resistencia a aceptar un nuevo emperador lo impiden.
El propio vicepresidente de la gran Colombia (que comprendía a la actual Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá), Francisco de Paula Santander, argumentó que no había luchado diez años contra Fernando VII para obedecer después al rey Simón I. También Rivadavia, desde el Río de la Plata, se opuso a un proyecto cesarista y hegemónico.”
“Bolívar luchó por la independencia de España, pero también se sintió inclinado a la dictadura y llegó a ejercitarla. Buscaba una sociedad igualitaria, con vigencia de los derechos cívicos, pero fundó gobiernos pretorianos basados en la fuerza de sus ejércitos. Decía que quería dejar el mando, pero procuró la reelección indefinida.

Nuestro hemisferio todavía no ha podido salir de esa contradicción inicial, marcada por Bolívar, Iturbide en México, San Martín en Perú y O´Higgins en Chile, que ejercieron el poder absoluto y procuraron instituciones a su medida. Pareciera que esta herencia de "populismos militares" nos impide formar naciones plenamente republicanas y que la América Latina sigue esclavizada por sus libertadores.”
PARA FINALIZAR

Aquí tengo que decir que habrá que hacer un esfuerzo por contextualizar. En aquel entonces la idea de democracia real aun estaba lejana, formaba parte más de un “espíritu” que de un ideario. De hecho, el primer presidente de Ecuador el general venezolano Juan José Flores, casi reinstaura la esclavitud. Las clases pudientes de la época querían todo el poder, y así ha sido durante toda la historia de América Latina, lo que frenó el desarrollo de las sociedades de Hispanoamérica.

En cuanto a la cuestión que dió pie a este post, tendré que decir que estos dos hombres que fueron niños solitarios, unieron sus vidas a una suerte de estela activa. Sus dramas personales, sus desviaciones productos de infancias asquerosas, son notorias en sus propias sensibilidades y contradicciones. Dicho esto, no dejo de preguntarme por los cientos de miles, millones de almas maltratadas por la esclavitud, lesión física, psicológica, del alma... y todo esto sumergidos en la oscuridad de la ignorancia.

Hamilton concluye:
“Si bien es cierto que todos necesitamos modelos, la verdad es un valor que debe predominar como fundamento de la sociedad y de las personas que la componen. Solamente sobre la verdad los individuos podemos elaborar personalidades maduras y honestas. Sobre mentiras y falsedades infantiles, o sobre mitos, nada bueno puede edificarse.” Y yo añadiría, sobre la verdad y una buena salud mental... y todos sus añadidos: una buena educación, profilaxis ambiental, afecto, etcétera...

6 comentarios:

la maga dijo...

la infancia sí, definitivamente es la marca...somos nuestra infancia

Caribbean Girl dijo...

Creo que en la edad adulta la infancia se nos devuelve como un bumeran muy doloroso, és en la madurez cuando reflejamos todo lo aprendido, lo copiado y en algunos casos no nos gusta lo que vemos en el espejo, cuando llegamos al entendimiento que nos hemos pasado gran parte de la vida siendo de alguna manera por repetición el caer en cuenta puede en algunos casos ser devastador. Es allí cuando vemos los errores de nuestros padres que si bien siempre tuvieron las mejores intenciones pues con ellos llevan también a cuestas sus errores...

A mi padre lo admiro y quiero, pero nuestra crianza fue muy dura y pase muchos años reprochandole en silencio su manera de criarnos, creo que su extrema moral, restringida y castradora nos pasó factura cuando llegamos a la adultez, gracias al reconocer, a perdonarlo, a entender que él se podía equivocar nos llevo a buscar una mejor claridad de lo que podemos hacer de la vida y en la vida.

Y ahora que soy un ser adulto (aunque algunos me llamen yogurina) puedo introducir los cambios que deseo, tomar lo bueno que él deseaba transmitirme y darme cuenta que gran parte de las cualidades que tengo se las debo a él. (esta vaina parece "Carta a un padre")

Definitivo que la infancia es muy delicada... Por eso simpre digo que el ser padre es la peor profesión que existe: Por que es la más difícil y encima no te pagan por esa vaina...

saludos,

Edén del Vainero Psicosocial. dijo...

Las etapas del niño forman al adulto. Los niños inspeccionan, identifican, imitan e introyectan. De allí la importancia de los valores que se le inculquen, sobre todo en el hogar.
Particularmente, creo que esos valores deben estar sustentados sobre la base del amor, el respeto y la educación.
Pero esa formación no debe ser desamparada en la adolescencia, cuando ocurre la aparición de una encrucijada propia de la edad, cuyo camino final determinará el futuro como adulto.
Tu enfoque no deja de llamarme la atención, máxime cuando has escogido a personajes famosos en la historia para mostrar infancias impregnadas de crueldad.
Estoy ansiosa por saber quién será tu próximo personaje y el enfoque que le darás a tu historia.
Sin embargo te dejo una pregunta en el aire ¿qué hay de los niños de la calle que son maltratados por un sin fin de seres ajenos, aparte de sus propios padres? ¿qué hay de ese rechazo colectivo? ¿qué hay de ese futuro?
Te sigo leyendo.
Saludos.

Martha Beatriz dijo...

Hay un libro muy interesante que se llama "Getting the love you want", en español lo traducen al cursilísimo "Buscando el amor de su vida": un psiquiatra, terapista de parejas, después de un par de fracasos matrimoniales (que ironía) desarrolla la teoría de que buscamos en las parejas lo que teníamos en casa, cuando eramos pequeños, lo bueno y lo malo. Solo menciono esto para insistir en lo definitivo que es la niñez para el individuo; lo que aqui se siembre, crece y se desarrolla durante el curso de la vida. Y creo que ese concepto de verdad en la formación de las personas,al final se extiende a lo que mencionas: verdadera educación, amor de veras, cuidado por lo que te rodea...abrazos!

JOSHUA dijo...

Hay algo que no hemos tomado en cuenta, esas personas no tenían tiempo para plantearse el acto de ser adultos. Byron murió a los 36, Bolívar a los cuarentipico. Morían jóvenes, ellos y todos los demás... Esa visión de la sabiduría es nueva... creo yo...

Anónimo dijo...

Bueno, Bolivar nunca quiso ser dictador, pero nuestra america esta precedida por caudillos, por lo menos no tenemos reyezuelos que persiguen comunicadoras sociales. . . (o al revès).-