martes, junio 14, 2005

"MARÍA DEL ALMA", MELODRAMA NOVELADO DE AGUSTÍN LARA

BIENVENIDO A LA NAVE DE LOS LOCOS

Carlos Monsiváis (México, 1938), dedica todo un libro a explicar las tradiciones surgidas de la cultura y la sociedad latinoamericana a lo largo del siglo XX, analizando la literatura como manifestación tristemente minoritaria, el cine, la televisión y finalmente la música.

Ciertamente entre la radionovela, la ranchera y posteriormente el icono del “Charro” mexicano, se fraguó toda la psicopatología del macho sudamericano y de la mujer, que como no, lo sufrió y lo sufre.

Esta suerte de intercambios emocionales, pasionales y psicológicos crearon las nuevas generaciones del siglo XX, a caballo entre un lenguaje de fuerza mortal, que fue dejando a base de amores y despechos, relaciones desquiciantes y pasiones enfermizas, una huella indeleble, tibia, azulada y demente en la psique de la colectividad.

EL BOLERO, SU BANDA SONORA.

En el peor de los casos acompañado de la paliza, el asesinato y en el más feliz y afortunado, de largos y temibles periplos por bares y antros buscando la forma de arrancar el dolor, el desengaño, los cuernos o la infelicidad. Era pues el bolero, la banda sonora de este drama existencial.

¿Quién no ha escuchado o dicho, que su padre se parecía a Jorge Negrete, o Pedro Infante?, vivas imágenes del canalla machista, domador del porvenir de mujeres de raza y carácter cual si de “purasangres” se tratase.

La cultura del maltrato y la deformación del pensamiento pasaron y pasan pues por canciones dependientes y delirantes que envían mensajes destructivos: “No puedo vivir sin ti”, “Si tu no estás me destruyo”, “Haré lo que me pidas aunque estés con otro, u otra”, hasta generaciones mas recientes en las que se manifiestan mujeres con cierto carácter, pero que no escapan a la demoledora forma de la dependencia, la locura, el sufrimiento y como no, la venganza.

Así, Paquita la del Barrio, canta refiriéndose a la infidelidad o imposición total de cuernos: “La primera por despecho, la segunda por capricho, la tercera por placer... ¿Estás oyendo inútil?”.

Algo ha pasado con el hombre, ha perdido algo de su hombría inicial, y ahora las mujeres también se desquitan. Pero, lo que no se discute es el origen de semejante canto a la traición y la revancha. Claro está, la mujer participa más activamente en la sociedad, ganándose su lugar, pero sin hacer nada por redimensionar, tamaña fórmula de esta escabrosas maneras del ser humano.

HOMENAJE A AGUSTÍN LARA.

Durante el siglo XX, y entre los más destacados cantantes a esta forma apasionada, sensual y candente manera de vivir (amén de retorcida, mentirosa y cobarde), está Agustín Lara, quien a pesar de ser bajito, feo y no precisamente buen cantante, se fraguó la fama de gran amante y sobre todo constructor de la arquitectura del bolero latinoamericano.

Su amistad con Pedro Infante, y su maestría como compositor lo llevaron a convertirse, en el mexicano más universal de la primera parte del siglo XX.

Reinventó el bolero, le dio un himno a los ciudadanos de la provincia de Madrid con sus chotis (música típica madrileña), pero sobre todo aportó la fuerza de la huella que dejara el bolero en la mente y en las almas de todos los que lo siguieron y padecieron. La profundidad de una herida amable.


Daniel Samper, reconoce: "Todos los latinoamericanos miramos hacia el norte, y por eso ellos se sintieron más tentados a hablar de Agustín que de Carlos Gardel, que murió en su propia tierra. "Agustín Lara, pasó de ser mexicano a convertirse en un ser de todas la nacionalidades, dada la fuerza de sus composiciones y el impacto que estas tenían en todos los países de habla hispana", agrega el autor.

Canciones como “Santa” ofrece una letra que es, en sí misma, una magnífica representación de la idea de la baja autoestima y la falta de referentes personales:

“En la eterna noche.

de mi desconsuelo.

tú has sido la estrella.

que alumbró mi cielo.

Y yo he adivinado.

tu rara hermosura.

y has iluminado.

toda mi negrura”.

COBIJO DE LOS MARGINALES.

Según el libro de Tafur y Samper, “los archivos hacen constar que corresponde a 1931. Pero esta y otras melodías, brotaron del piano de Agustín Lara, mucho antes de ser famosas y llevaron vida clandestina al amparo de sus amores.” Esta canción fue llevada al extremo del paroxismo por Chavela Vargas, amiga y rival de amores del compositor.

Ciertamente el bolero daba cobijo a todos los marginales y marginados sociales y económicos de su época dorada, personas que podían ser perseguidas socialmente por sus hábitos y conductas, en una sociedad moralista y pacata como lo fue la de principios del siglo XX, tenían un lugar para consolarse y expresar sus pasiones y formas de comprender el mundo. Ciertamente en su contexto original, el bolero tenía algo de provocador, de seductor y revolucionario.

Dueño de letras lapidarias y definitivas, Agustín Lara proporcionó canciones para toda la vida, como “Solamente una vez”, de la que no se alcanza a imaginar que su motivación primigenia fuese la decisión de un amigo suyo, de dedicarse a Dios. Este fue José Mojica, que viendo que su madre se había muerto, decidió irse a Cuzco a un monasterio.

“Solamente una vez.

amé en la vida,.

solamente una vez.

y nada más.

Una vez nada más.

en mi huerto.

brilló la esperanza,.

la esperanza.

que alumbra el camino.

de mi soledad.

Solamente una vez.

se entrega el alma.

con la dulce y total.

renunciación.”.

Obviamente no podía referirse a sí mismo, un hombre que amó desmesuradamente, según dicen, a muchas mujeres. De la maestría de sus obras se desprende una forma de vivir intensa y al menos para él sincera, tanto que un crítico de El Universal le dijo: -- Lo lamentable de su obra es que es melodramática, Lara: debería aliviarla.

Lara respondió: .

-- Mi obra no. Mi vida es un melodrama. ¿Cómo me aconseja que la alivie?.

PEDAZO DE SENTIMIENTO.

Ciertamente toda vida conlleva una acción y una manera, el silencio que le otorgó el crítico demostró tal vez un cierto desconocimiento de lo que Lara se hacía a sí mismo y a los demás, con la belleza de sus canciones.

“María del Alma”, refleja como a Lara se le acusó de cursi. Aplaudiendo su manera de ir del brazo de la cursilería a la que exhibía ufano, como cuando lo acompañaba una mujer bonita. Se habló de su filosofía sentimental, expresando en una ocasión, con motivo de la presentación de un disco:

“Esto no es un disco. Es un pedazo de mi sentimiento arrancado en el preciso momento en que debía cortarse. Como se hace con una rosa cuando está hecha botón y próxima a reventar.

Cuando se le separa del tallo criminalmente y se convierte en paloma de sangre, volando hasta labios de la amada para tener con ellos el dueño de carmín que no llega a la muerte....

...Esto es algo que yo quiero ofrecerle a usted como una migaja que pudiera llegar milagrosamente hasta algo infinito de su silencio.”

(sin comentarios)


El cubano Guillermo Cabrera Infante sentencia como testigo de privilegio, que “el romanticismo es uno de los inventos del hombre, que más daño le han hecho a la humanidad”. (¿Es su extremo rococó, la cursilería?). Y aún así, ese movimiento inconsciente, dirigido por artistas, escritores, intelectuales, políticos y ciudadanos de a pié, han marcado toda una época que sigue viva y en algunos predios intacta, junto al tango, y otros géneros hermanos.

Por eso la culpa no es de Lara, aunque se esforzara mucho por parecerlo, sino de un movimiento cultural para el que todos eran sensibles, más allá de la política, de las naciones y cualquier sistema de pensamiento importado.

Lara fue amigo de Chavela Vargas, amante de María Félix, compadre de Pedro Infante, y de muchas personas que encontraron en él, grandes motivaciones existenciales.

Lo emotivo, lo sentimental, el amor, es algo que nos es común, universal, así en todas partes Lara encuentra un lugar para anclarse como una bacteria amatoria. Bajo su discurso musical juntó a toda Hispanoamérica. Llegó a convertirse en, quizá, el madrileño más mexicano, o el mexicano más madrileño, con sus chotis inalterables.

Se dice que sus fuertes motivaciones sentimentales surgieron del amor a una española casada (entre otras), y como no, de las mujeres más maltratadas de la historia, las prostitutas. De hecho fueron ellas quienes le dieron sentido a su carrera, cuando nadie lo conocía.

Lara es el cantante de la pasión, del amor y la sensualidad poética. Ciertamente su obra está viva, llena de poesía y sentimiento, de belleza y lujuria contenida. Este homenaje, vuelve hacer bien, un aplauso satisfecho, junto a melodrama cotidiano de Hispanoamérica.

Pilar Tafur y el humorista Daniel Samper Pizano, son los autores del libro “María del Alma”. Melodrama novelado de la vida de Agustín Lara.

3 comentarios:

la maga dijo...

sí, todos los latinoamericanos -así también los que nacimos en estas tierras pero somos hijos de extranjeros- estamos hechos de bolero y de lo que conlleva: de llorantina, de exageración, de desborde, de apasionamiento...
excelente ensayo...lo publicaste?

Caribbean Girl dijo...

Carmelo: debido a tus suplicas, mails, cartas, mensajes de texto desde tan lejos , ya se seleccionó el 2 libro , pasate por mi blog

besitos!!!!!!!

Rodolfo dijo...

Ese libro de Monsivais, me lo robaron en la sala de conciertos poco después que él lo había publicado y pasaba por Caracas a dar unas conferencias. Vamos que apenas tuve tiempo de leer el índice y emepzarlo a leer.