miércoles, junio 22, 2005

LA GUERRA DE LAS GALAXIAS EN AMÉRICA LATINA Segunda parte.

BIENVENIDO A LA NAVE DE LOS LOCOS

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 Yo puedo decir que es verdad, que soy venezolano, que practico el corporativismo venezolano, que entro en la dinámica cultural, en la corriente del venezolano, pero luego soy ecléctico, luego soy universalista o globalizado, que efectivamente como aquel poema de Ernesto Cardenal, a las fronteras les quedan dos telediarios. Y es verdad, insisto, que el mundo va tan rápido, tan a toda velocidad que pronto tendremos que tomar decisiones importantes respecto a la cuestión de la multiculturalidad o la interculturalidad.

Me temo, que el tema de la identidad nacional en Venezuela está, y ha estado toda la jodida Historia de nuestro país, mal enfocado. La mayoría de los venezolanos remitimos nuestra Historia, al proceso de fundación en las revoluciones románticas basadas en la revolución francesa. Y luego, a ese corsé colonialista se le monta encima el discurso del capitalismo a la manera estadounidense. Con distintas respuestas, ambas mal enfocadas.

Una es la del marxismo leninismo que encuentra aliciente en el endémico malestar de las clases con mentalidad colonial, que le han hecho tanto daño a nuestros países. El clasismo es nuestra peor vergüenza. Una burguesía absurda que al igual que en la Edad Media el cambio les produce prurito, y mientras tanto la gente bien jodida. Esa mentalidad entroncó directamente con el mundo tecnologizado del siglo XX, produciendo esa lamentable subclase humana de los denominados sifrinos (aunque las chicas no tienen la culpa, todo hay que decirlo).

La otra variante, no menos perversa es la que, aprovechando el discurso de la sensibilidad social se apodera del poder para poner a tiranuelos de tres al cuarto a joder literalmente el destino de un país. Y aquí tengo que decir que Fidel Castro ha perdido la oportunidad de pasar a la Historia como un verdadero revolucionario, promotor del cambio, para convertirse en un tirano, un asesino, y un energúmeno que ha dejado a Cuba sumergida en la intrascendencia, la miseria y la desesperación (que bueno, si me preguntan por que he dicho esto, también puedo echarle la culpa al bloqueo). Porque La Habana era mucho, muchísimo, aun cuando Caracas era una triste aldea, por ejemplo.

Otros dictadores y seres horrendos han dejado su rúbrica maldita en América Latina. Pinochet, Stroesner, Marcos Pérez Jiménez, Juan Vicente Gómez, Videla y un cúmulo importante de auténticos hijos de puta que han matado, asesinado y lesionado a su pueblo, utilizando técnicas medievales de asalto y exterminio del contrario a gran escala.

Dicho este discurso anti militarista y anti dictatorial, la democracia primero.

Bueno, estas dos vertientes de poder, el clasista y el militarista de izquierda y de derecha, tienen lamentablemente un espejo retrovisor que solo llega a los días de Bolívar, es decir, principios del XIX. ¿Qué pasa con lo demás? ¿Qué pasa con toda la Edad Media y la política de exclusión que empezara Alfonso X, basada en el cristianismo castellano. No se imaginan lo rico que es este país en cultura árabe islámica. La influencia enorme que ejercieron y ejercen los pensadores islamistas de Al Andalus. Formas de pensamiento inmensamente ricas como la sefardí y la mozárabe que fueron literalmente erradicadas y que del coñazo fueron a para a Tombuctú (ojo, no exagero).

Entonces, ¿cuál identidad? Pana, he vibrado en las mezquitas en oración con los musulmanes, les he hallado hermanos. Nada que objetar a la influencia negra, tanto la del África profunda como la berebere a quienes todos los no negros envidiamos por el generalmente enorme tamaño de ustedes saben qué). Nuestra identidad nacional se ancla en estos prefijos, y no en los intentos fascistas del Ala, tapa, pala y maraca de Caldera y que la izquierda ha intentado malamente integrar.

Nosotros, somos un verdadero ejemplo de integración cultural y étnica, quizá porque no fuimos virreinato sino capitanía. Habrá que decir que el primer presidente realmente mestizo, pachuco e indígena, gobernará en Estados Unidos y no en México donde el sistema de exclusión racial aun prevalece. Donde el peor insulto es Hijo de la chingada que es como decir, hijo de la violación de la indígena por el blanco español. Habrá que decir que en Venezuela hay clasismo pero no racismo. Habrá que decir muchas cosas antes de reemprender una política de exclusión en el mejor estilo de Alfonso X, de Isabel La Católica y de otros tantos que separaron al mundo en pedazos étnicos y culturales.

Para que se hagan una idea, Abderramán III el Califa, ese carajo se teñía la piel con hena para parecer más moreno, que sus ojos eran azules y sus parientes blancos cristianos de la monarquía navarra. Que sus soldados no peleaban en domingo porque la mayoría eran cristianos. Que Sancho el Fuerte, victorioso en Navas de Tolosa contra los musulmanes estuvo años perdido en Marruecos detrás del aroma, del sexo de una princesa musulmana. Pero hombre, que la verdadera riqueza consiste en el interculturalismo, y que el eclecticismo es solo una forma de ordenar en prioridades esa riqueza.

Nosotros somos producto de una política de Estado surgida bajo la influencia del Cluny, pero antes estaba también el cristianismo árabe judaico, hasta que llegó la homogeneización de los pajudísimos cantos gregorianos (concilio de Letrán 1214). Isabel La Católica se tomó la conquista de América como una cruzada, justo en el momento en que echaron a los moros y a los judíos. Que así como salió un Santiago Matamoros, también surgió un Santiago Mataindios.

Por eso, no basta decir, pobreza, exclusión, miseria... No basta decir... El gobierno venezolano cometería un grave error en no tomar en cuenta estas cosas, porque el proceso de globalización e interculturalidad va a toda velocidad. Las comunidades con mestizajes estables como la española, y en Europa en general, se están experimentando los mismos fenómenos que en Venezuela en los años 30-40-50, y con la ventaja de que ocurren a gran velocidad. Aprovechemos la ventaja de la otredad, de estar acostumbrados a la diferencia y convirtámonos en ejemplo de viva integración, donde la diferencia sean las personas, no los colores, el dinero y la religión... Saludos hermanos...

Por cierto, en la Guerra de las Galaxias, a la que no mencioné, por haber, hay hasta clones, y lo importante es, ya saben que hay diferencias tecnológicas, diferencias económicas, pero entre todos no existen verdaderas diferencias. Cuando Anakin Skiwalker corre en la carrera de vainas en inferioridad de condiciones, lo que importa es su capacidad de correr bien, no que sea humano, y niño...

2 comentarios:

EBE dijo...

insiste...que el que persevera alcanza..

la maga dijo...

¿dónde estás?